BUSCADOR

jueves, 21 de enero de 2016

Torres de Oeste y Recinto

Vista de las torres antes de la construcción del puente que cruza la ría
En el comienzo de la Ría de Arousa, donde muere el río Ulla, se localiza la primera barrera protectora hacia el interior de Galicia, rumbo a Santiago de Compostela en donde yacen los restos apostólicos. Hoy en día solo se mantienen parcialmente dos de las siete torres que llegaron a construirse en el recinto. Alfonso III "El Magno" fue el precursor de las torres y de su amurallamiento, como labor de reconstrucción del Castellum Honesti en Catoira. En el Museo de Pontevedra, se pueden encontrar restos hallados en las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo, tanto de esta época pre-romana como sucesoras.

En años posteriores cuando reinaba Alfonso V de León, llegaron los normandos a las órdenes de Olaf Haraldson. Perdieron el partido como visitantes y Alfónso V continúo fortificando durante el S. XI la fortaleza, hasta el año 1024 cuando la corona donó los terrenos a la Iglesia. Fue entonces cuando el obispo Cresconio y Diego Peláez  continuaron fortificando y manteniendola, por precaución a la defensa de Compostela.
Vista aérea
A mediados del siglo XI  un caballero llamado Gelmírio (Xelmírio) era alcaide de la ciudadela de Las Torres, y uno de sus hijos Diego de Gelmírez (Diego de Xelmírez) años más tarde se convirtió en el primer Arzobispo de Santiago de Compostela. Este señor, muy admirado e idolatrado por todas las tierras dependientes de Santiago, impulsó númerosos proyectos por todos los lugares en donde Santiago de Compostela tenía algo que mandar. En Catoira, ya bien fuera porque le tiraba la tierra paterna o porque tenía miedo a perder la riqueza del arzobispado las siguió fortificando, terminándolas  sobre el 1122, justo a tiempo de las invasiones sarracenas y de piratas provenientes del Norte de África, además de  crear la primera escuadra de guerra de los reinos cristianos de la Península Ibérica.

Simulación del Recinto terminado de fortificar
El recinto de las Torres en su configuración definitiva, constaba de  siete torres y un muro que las protegía, rodeada de brañas y terreno pantanoso, que se anegaba dejando el conjunto de la construcción convertido en islote, con una sola vía de acceso: la calzada romana que se creó para atravesar el humedal del Ulla, y que entra en la ciudadela por un portón en la cara Este.

Pero estas No fueron las primeras edificaciones en el emplazamiento.  Ya en la Edad del Hierro (S. I - II a.C.) existió un poblado celta, de castros que se dedicaban  a la ganadería, la recolección y la pesca.

El 3 de Junio de 1931 fueron declaradas Monumento Histórico Artístico Nacional y cada primer fin de semana de agosto son invadidas por los Vikingos, derrotándolos año tras año.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe aquí tu comentario

odinarvicaTV